Este Blog es una herramienta para mantener un vínculo entre el personal de inspectores y Cadetes de la Unidad Educativa Colegio Militar No. 3 "Héroes del 41". Toda sugerencia es válida y esperamos que puedan servirse de los contenidos mostrados.
martes, 20 de febrero de 2018
lunes, 12 de junio de 2017
Adele - Hello | Vídeo Musical, Letra de la Canción y Karaoke
Aprende Inglés de una forma divertida con el vídeo musical y la letra de la canción "Hello" de Adele
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lunes, 2 de mayo de 2016
Mensaje para el nuevo año lectivo 2016-2017
Hagan de éste año escolar algo inolvidable
Exactactamente me encuentro a 11634 Km de Machala, pero a pesar de la lejanía un sentimiento se mantiene intacto, el amor por el Colegio Militar "Héroes del 41". Mientras descansan decidí escribir estas 4 letras para que cuando despierten lean estas frases de su amigo que a la distancia les piensa, se preocupa, se contenta y se ríe de cada cosa que publican y hacen. Hoy comienza otro reto para ustedes, afróntenlo con responsabilidad y dedicación. Piensen que son privilegiados en estudiar en un colegio que tiene todo. Puedo comparar las diferencias con niños y adolescentes de su edad acá en Sudán y les juro que lo poco que tenemos es lujo para las penurias y escasez que acá se vive.
El país está afrontando una crisis muy dura, nuestra resposabilidad es solamente una, estudiar. Pero aquí viene el dilema, estudiar para pasar el examen o estudiar para aprender. Mi respuesta sería para aprender, porque si se aprende, seguro se pasa el examen o la lección independientemente del profesor o la materia. Ahi me dirán: "es que no me gusta el inglés", "es que este profesor me cae mal", excusas tenemos muchas, pero cuántas veces vamos a dejarnos vencer por el problema porque no nos gusta o nos cae mal alguien?
Si puediera retroceder el tiempo haría algo distintas mis cosas, primero hubiera pedido que me pongan en más cursos de inglés, música o algún deporte porque éstas actividades nos vuelven ordenados, Tener hábitos de estudio es muy importante porque me permite dedicar parte de mi tarde a hacer mi tarea o estudiar, y el resto para aprender algo que me permita desarrollar habilidades de cualquier tipo, en mi caso hasta ahora en una sola actividad me demoro mucho tiempo. Hubiera invertido mejor mis vacaciones en un trabajo temporal o ayudando en casa, eso le permite a uno valorar cada dólar que nuestros padres traen a casa con tanto esfuerzo. Solo así al comprarse algo con su propio dinero verán que cuidarán mejor sus zapatos, sus carteras, su ropa, su mochila, etc.
El Colegio es la mejor etapa de sus vidas y desperdiciarlas en vicios es la estupidez más grande. Vean con quien se juntan y piensen siempre esto: Qué aporta esta persona a mi vida? Si sólo son riesgos, peligros, vicios, van a perder su tiempo y harán sufrir a sus seres más queridos. Jueguen, diviertanse, bailen, canten, vibren cada instante de sus vidas, pero sin ninguna sustancia en sus cuerpos que les cambie su esencia, porque ustedes así como son, como Dios les hizo, son perfectos para él, y lo único hace el colegio es pulirles con conocimientos, brindarles las herramientas para que vuelen y triunfen aferrado a sus sueños.
En este Colegio Militar formamos el carácter, formentamos valores, preparamos estudiantes íntegros, responsables, solidarios, educados, Nuestros estudiantes no copian, respetan a sus símbolos patrios, son los que seden los asientos en los buses, que saludan a la gente así no la conozcan, que estrechan la mano viendo a los ojos. Mis cadetes se expresan educadamente, no botan basura en cualquier parte, cuidan el medio ambiente, reciclan, cantan fuerte los himnos sin necesidad de estar en un estadio o después de un terremoto. El Cadete del Comil-3 es aquel muchach@ que todos admiran, por ser diferente a una juventud que se corrompe con vicios y modas que retrazan sociedades. Mis cadetes caminen siempre con orgullo porque ustedes también son parte de la Generación de la Victoria porque están en un Colegio de Fuerzas Armadas del Ecuador.
Les deseo toda clase de éxitos en este nuevo año escolar. Que Dios bendiga cada paso que dan, recuerden que estoy siempre a las órdenes en un pueblito llamado KABKABIYA, en el sector de DARFUR, en el país de SUDÁN, y desde aquí hago fuerzas para que triunfen y encuentre su camino de luz que les permita ser felices. Pronto nos veremos mis cadetes.
At. Marco Antonio Granja
Capitán de Artillería
Ejército del Ecuador.
Pd. Les comparto unos cuantos mensajes, Gracias mi cadete Peñalosa, Encalada y Pogo por escribirme. Así mismo un profundo gracias desde el fondo de mi corazón a mi Cadete Álvaro López, seguro será el mejor cirujano del Ejército Ecuatoriano. Perdón por publicar pero que mi Cadete Pogo me escriba luego del terremoto no es cualquier cosa. Y que mi cadete Peñaloza escriba en media farra tampoco. Y que mi Cadete Encalada me comparta fotografías del voluntariado para entregar en Manabí no es algo que pase desapercibido.
miércoles, 13 de enero de 2016
Carta de despedida para el COMIL-3. Muchas gracias por todo.
Aunque son odiosas las
comparaciones, cabe indicar que yo me eduqué en un Colegio Militar (COMIL -1 de
Quito), y aunque utilice una frase cliché pero “en mis tiempos eran muy
diferentes las cosas”. Recuerdo que para iniciar mi día en primer curso (8vo de
básica ahora), necesitaba esta dosis: un “abrazo de oso” de mi padre y unas dos
bendiciones de mi madre para aguantar mi día. Desde tomar mi recorrido con
otros cadetes, era un momento formal, los hacíamos bien uniformados, en orden de antigüedad
en donde el más antiguo daba el ejemplo al resto y todos saludábamos dando la
mano. Al bajarme el más antiguo pasaba revista de aseo, calzado y útiles de revista. Los anotados
sabían que se despedían del recreo pues tenían ejercicios físicos que cumplir.
Si algo exagero o falto a la verdad, un “Pura sangre” sabe de lo que hablo.
Fueron estas cosas que formaron
mi carácter, es así que años después me sentí tan identificado con el personaje
de Forest Gump en su periplo por la milicia y que a pesar de su bajo coeficiente
intelectual, encajó tan bien en el ejército, tanto, que le creían genio. No
quiero decir con esto, que en el ejército es para tontos, al contrario, el ejército
es para los disciplinados. Si uno quiere tener éxito en la vida, la disciplina
es un factor preponderante pues este simple valor nos hace ordenados,
constantes, dedicados, trabajadores y planificados. La disciplina nos permite
adaptarnos más fácil a cualquier situación o entorno y como dice mi padre: “el
hombre inteligente resuelve problemas, se adapta rápido y hace amigos”.
Volviendo al tema, ya en Machala viví
una realidad no tan alentadora, chicos mal uniformados, con los cortes de
cabello cual “Maluma”, estudiantes que desde que inicia el día vienen con
uniformes rotos y sucios, cadetes mujeres con faldas pantalón en medio muslo,
pero eso es lo de menos. Lo más crítico fue darme cuenta que los estudiantes se
crían sin valores, sin respeto por el prójimo, donde exigen derechos sin
cumplir sus obligaciones. Pero no toda la culpa es de ellos, son los padres
quienes creen que tener al hijo en un Colegio Militar es “delegar” la disciplina
y corrección a los inspectores y profesores, porque ellos ya no lo pudieron
hacer. Y es aquí donde recae la mayor responsabilidad, porque la educación
viene de casa; las matemáticas, la gramática y física son obligación del
colegio y en un instituto militar lo que se fomentan son valores como el
patriotismo, honor, disciplina, lealtad, espíritu de cuerpo, etc.
Como predica el filósofo, Humberto
Maturana en su teoría de la “Biología del Amor” lo que busqué fue involucrarme en
la educación de los estudiantes, tratar de ser el amigo y comprender mejor la
psicología de los cadetes de hoy en día desde un punto de vista más humano. Un
año no es suficiente pero algo se hizo: Participamos de 5 competencias
atléticas de 5 y 10 km, fuimos a la Escuela Superior Militar “ELOY ALFARO” con
los brigadieres y palparon un poquito de la vida militar, se retomó la
competencia Cadete de Acero, se dictaron charlas para prevenir el bullying y el
uso de sustancias indebidas, se hicieron mingas, se ordenó el ingreso de
vehículos al colegio haciendo un parqueadero de busetas y otro para padres de
familia, con los brigadieres se montaron actividades para recaudar recursos y
remodelar los cabos y las barras estáticas, gracias a la colaboración del
presidente del Consejo Estudiantil se pintaron las canchas deportivas, se
inició el proyecto de reciclaje de botellas plásticas que contribuyen a
disminuir la basura dentro del plantel. En fin, algo se hizo.
Hoy me despido con una consigna a
mis 2643 cadetes: “Honren a sus familias”, honren su apellido con humildad, trabajo,
constancia y sacrificio. Nada es fácil en la vida, todo demanda esfuerzo,
largas noches sin dormir y mucha dedicación. Si algo lo obtenemos fácil, nunca
lo valoraremos porque no entendemos cuánto nos costó conseguir. Gracias a los
directivos por permitirme trabajar confiando en mis capacidades y talento. Reconocimiento
a los docentes por ser parte de la formación de los mejores estudiantes de la
Provincia del El Oro. Dios le pague al personal administrativo y de apoyo por brindarme su
colaboración en cada disposición emanada. Pero de sobre manera un reconocimiento especial para aquellos soldados de bien que día a día se visten de paciencia y de forma admirable se entregan a sus cadetes para sacar de ellos lo mejor. Gracias a los bares, porque no solo alegran esta abultada barriga, sino alimentaron mi espíritu con amor haciéndome recordar los olores y sabores de la comida de mi madre.
Sí tuve errores, exabruptos y pido mil disculpas si me excedí al pretender cambiar de la noche a la mañana a cadetes indisciplinados. Mis errores los asumí con frontalidad, viendo a los ojos y sin esconder la mano. Cada experiencia es un aprendizaje y yo sigo aprendiendo hasta el día que deje de respirar.
Sí tuve errores, exabruptos y pido mil disculpas si me excedí al pretender cambiar de la noche a la mañana a cadetes indisciplinados. Mis errores los asumí con frontalidad, viendo a los ojos y sin esconder la mano. Cada experiencia es un aprendizaje y yo sigo aprendiendo hasta el día que deje de respirar.
Dios, Patria y El Nacional
Marco Antonio Granja
Capt. de A.
sábado, 22 de agosto de 2015
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